Lo mejor que podemos hacer cuando el perro pasa solo todo el día

¿Trabajas demasiado y pasas muchas horas fuera de casa? ¿Sientes culpa por dejar a tu peludo sin compañía pero no sabes de dónde sacar tiempo para dedicarle? Partiendo de la base de que calidad suele ser mejor que cantidad, te contamos qué puedes hacer por tu perro que estuvo solo casi todo el día.

Salvo que tu amigo de cuatro patas esté enfermo o deprimido, hará una fiesta cada vez que regreses a tu hogar. Y si bien lo recomendable es que no lo prestes demasiada atención hasta que se calme, más temprano o más tarde tendrás que poner en práctica distintas formas para compensar –de alguna manera- todo el tiempo que pasó en soledad.

Por eso, ten bien presente que –aunque ni los minutos te sobren- deberás ocuparte de tu peludo a diario, aunque sea solo un rato. ¿Cómo?

-Mimándolo.

-Proponiéndole distintos juegos de inteligencia.

-Cocinándole alguna receta especial cada tanto, o dándole alguna delicatessen adquirida en una tienda para mascotas.

-Paseando de manera distendida con él, dejándolo que explore a su gusto y que se relacione con otros canes.

-Reforzando algunas pautas de educación, sobre todo aquellas relacionadas con los objetos de la casa que no tiene que morder.

-Si estás muy ocupado y no te sobra el tiempo, ten presente que, de todas formas, deberás encontrar un rato para dedicarle a tu perro que estuvo solo todo el día.

Dentro de lo posible, busca lo mejor para tu peludo

De todas formas, lo ideal sería que tu mascota pase la menor cantidad de horas posibles sola. Ya sabes que el aburrimiento o la ansiedad pueden llevarla a conductas destructivas.

Por eso sería bueno que pudieras contar con la ayuda de algún familiar o amigo que pase por tu domicilio a acompañarle un rato cuando estás ausente.

Igualmente, cuentes o no con una persona que te asista con tu peludo, antes de partir a tus actividades diarias es conveniente que el animal pasee, juegue y/o se ejercite por un rato largo. Esto hará que quede cansado y relajado y se duerma buena parte del tiempo en que tú no estés.

Además, controla que, antes de salir, el animal tenga a su disposición:

-Algunos juguetes de su interés para que se entretenga.

-Espacios cómodos, ventilados y tranquilos para jugar y descansar.

-Suficiente agua fresca.

-Qué más puedes hacer para compensar a tu perro que estuvo solo todo el día

Pero, sin duda, lo mejor que puedes hacer para que tu perro no se sienta tan solo es adoptar otro can. Compartir su tiempo con un animal de su misma especie le permitirá estar más feliz en tu ausencia y juntos se harán muy buena compañía.

Si bien es una decisión que deberás tomar de acuerdo a cuestiones de espacio, presupuesto y y otros temas particulares, si está en tus posibilidades, no dudes en hacerlo.

Aunque te lleve un poco más de trabajo en un primer momento, el esfuerzo valdrá la pena. Más temprano que tarde recibirás cariño por partida doble y tu conciencia estará más tranquila al saber que tu peludo tiene un compañero de juegos.

Pide ayuda al veterinario para adoptar otro can

Si decides tener otra mascota, no dudes en consultar al veterinario para que te recomiende qué animal es más conveniente que elijas de acuerdo a las características de tu amigo de cuatro patas.

Ten presente que la idea es resolver un problema y no generar más inconvenientes. Es importante, entonces que escojas de manera correcta al nuevo miembro de la familia, para evitar así posibles conflictos entre los canes.

El veterinario seguramente sabrá aconsejarte de manera adecuada en cuestiones como tamaño, raza, carácter y edad del animalito.

Con poco tiempo pero con mucha responsabilidad

De todas maneras, lo que no debes olvidar nunca es que si decidiste tener una mascota, tienes que hacerte responsable de ella en distintos aspectos.

No basta solo con alimentarla, llevarla al veterinario y sacarla 5 minutos a hacer sus necesidades. Aunque cuentes con poco tiempo, tienes que demostrarle tu cariño y estimularla para que juegue y ejercite su cuerpo y su mente.

Tu peludo sabrá agradecerte el poco o mucho rato que puedas dedicarle, siempre que le demuestres un afecto genuino y no te olvides nunca de acariciarlo.