“Las tres erres”

La reutilización representa el segundo paso a seguir, debiendo los productos ser utilizados tantas veces como sea posible antes de convertirse en residuos. Se trata, en todo caso, de aprovecharlos al máximo hasta agotar su vida útil.

La estrategia europea de las tres erres (Reducción, Reutilización y Reciclaje) se configura como el principal soporte de la gestión sostenible de los residuos, debiendo ser incorporada a todas las políticas medioambientales en la materia y formar parte de las pautas de comportamiento diario de los ciudadanos.

En este escenario, la prevención y la reducción de la cantidad de desechos generados en origen constituyen la primera medida a implantar, haciéndose necesario introducir cambios en las conductas de la población, que en todo caso debe apostar, con firmeza y de forma decidida, por un consumo racional y responsable.

La reutilización representa el segundo paso a seguir, debiendo los productos ser utilizados tantas veces como sea posible antes de convertirse en residuos. Se trata, en todo caso, de aprovecharlos al máximo hasta agotar su vida útil.

Por su parte, la efectividad del reciclaje dependerá fundamentalmente del grado de selección de los desechos por tipologías y el correcto depósito de los mismos en los distintos contenedores de recogida selectiva: amarillo, para las latas, los briks y los envases de plástico; azul, para los de cartón y papel; iglú verde, para los envases de vidrio; y contenedor verde convencional, para la fracción resto, sin olvidar el compostaje doméstico de la materia orgánica en la sviviendas unifamiliares que dispongan de huerto y/o jardín.

Segregando adecuadamente los materiales, les daremos una segunda oportunidad, toda vez que se emplearán para la fabricación de nuevos productos, disminuyendo con ello el consumo de materias primas y energía. En todo caso, la economía circular constituye el punto de referencia, toda vez que los residuos deben ser concebidos como recursos de utilidad. SENCILLOS GESTOS PARA PRODUCIR MENOS BASURA – Comprar sólo lo necesario.

Elaborar una lista previa ayuda en esta tarea. – Reutilizar las bolsas, también las plásticas, depositándolas en el contenedor amarillo cuando finalicen su vida útil – Evitar los productos de “usar y tirar”. – Elegir aquellos artículos que vengan menos empaquetados. – Reutilizar los frascos y tarros de vidrio para guardar otras cosas. – Emplear las hojas impresas a una cara para notas y borradores. – Preparar las cantidades de alimentos que se vayan a consumir, evitando arrojar a la basura restos de comida. – Usar trapos de cocina en lugar de rollos de papel. – Rechazar folletos de publicidad que no se precisan. – Optar por productos de larga duración y que puedan ser reparados. Con estos pequeños gestos, nuestra contribución a la sostenibilidad estará garantizada.