10 puntos de la denuncia de Nisman que complican a Cristina Kirchner

Los principales argumentos del Fiscal que tenía a su cargo la causa AMIA contra la ex mandataria

Tras un largo derrotero plagado de chicanas procesales de los denunciados y de intentos por parte del kirchnerismo de sepultar para siempre la denuncia del fiscal Alberto Nisman, el asunto llegó la Cámara Federal de Casación Penal. La Sala I de ese tribunal es la encargada de decidir si se deben investigar o no los hechos denunciados.

El 14 de enero de 2015 el fiscal especial de la causa AMIA presentó ante el juez federal Ariel Lijo una denuncia contra la ex presidente Cristina Elisabet Kirchnerm, el ex canciller Héctor Timerman y otros ex dirigentes por el presunto encubrimiento del atentado que tuvo lugar en 1994.

Cuatro días después, Nisman fue encontrado muerto en el baño de su departamento de Puerto Madero, en medio de un charco de sangre con un disparo en la cabeza.

A continuación los 10 puntos fundamentales para entender la denuncia que puede comprometer la situación judicial de la ex mandataria:

– En el escrito presentado ante Lijo, Nisman denunció la existencia de un plan delictivo destinado a dotar de impunidad a los imputados de nacionalidad iraní en la causa AMIA para que eludan la investigación y se sustraigan de la acción de la justicia argentina .

– La confabulación -según Nisman- fue orquestada y puesta en funcionamiento por altas autoridades del gobierno nacional argentino con la colaboración de terceros en lo que constituye un accionar criminal configurativo -a priori- del delito de encubrimiento agravado, impedimento o estorbo del acto funcional e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Esto reviste mayor gravedad teniendo en cuenta que el atentado fue declarado judicialmente crimen de lesa humanidad.

– La decisión deliberada de encubrir a los imputados de origen iraní -de acuerdo con la denuncia- fue tomada por la cabeza en ese momento del Poder Ejecutivo Nacional, Cristina Elisabet Kirchner e instrumentada -principalmente- por quien era Ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman. En su escrito, Nisman sostuvo que “tal fue el grado de compromiso que asumió la Dra. Fernández en este plan criminal de impunidad que se ocupó de seleccionar muy cuidadosamente a algunos de sus colaboradores o, para ser más exactos, sus cómplices, valiéndose de distintas personas para ejecutar el plan. Ese ha sido uno de sus aportes fundamentales para la instrumentación del plan”.

– Las pruebas examinadas revelan la intervención activa en el plan encubridor, con distintos grados de participación y responsabilidad -entre otros- de: Luis D’Elía, Fernando Luis Esteche, Jorge Alejandro “Yussuf” Khalil, Andrés “Cuervo” Larroque, Héctor Yrimia y un individuo identificado como “Allan” (luego identificado como Bogado), que responde a la ex Secretaría de Inteligencia el Estado.

– Según los elementos probatorios reunidos, el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, no sería ajeno a la maniobra delictiva denunciada.

– La urgencia energética que atravesaba el país al momento de urdir el plan criminal y el anhelo por restablecer las relaciones comerciales con Irán -según las pruebas con las que se cuenta- fueron los factores determinantes para que Cristina Elisabet Kirchner “tomara la aciaga decisión de llevar adelante este plan de impunidad, sacrificando la justicia en el caso AMIA”.

– El plan denunciado incluyó negociaciones secretas y públicas con los iraníes, durante las cuales se acordó dar de baja las notificaciones rojas de Interpol. Esas tratativas desembocaron en la firma de un Memorando de Entendimiento. De las reuniones participó uno de los prófugos iraníes, Mohsen Rabbani, quien recibía reportes telefónicos periódicos de los avances que ocurrían en el seno del gobierno argentino. Mientras públicamente Cristina Kirchner y Timerman aseguraban que sus acciones estaban motivadas en la búsqueda de justicia para la causa AMIA y que el memorando era la única solución, uno de los imputados, Rabbani, negociaba en secreto con las máximas autoridades argentinas de ese momento.

– El Memorando fue uno de los medios elegidos por los acusados para garantizar lo que se había acordado de antemano, esto es, la impunidad de los prófugos iraníes y su desvinculación definitiva de la causa.

– El plan pergeñado por la ex mandataria -según denunció Nisman- incluyó un cambio de hipótesis y un redireccionamiento de la investigación del atentado a la AMIA, hacia nuevos imputados, fundado en pruebas falsas y destinado a desvincular definitiva y fraudulentamente a los acusados iraníes.

– En enero de 2011, Timerman viajó a la ciudad siria de Alepo, donde se reunió en secreto con su par iraní, Ali Akbar Salehi, a quien le hizo saber que el gobierno argentino estaba dispuesto a renunciar a la investigación del caso AMIA y a cualquier reclamo de cooperación y justicia, con tal de provocar un acercamiento geopolítico y restablecer relaciones comerciales entre ambos estados. El canciller iraní Salehi se lo comunicó al entonces presidente Ahmadinejad.

Un ex vicecanciller kirchnerista declaró ante la Justicia que el memorando con Irán “perseguía la impunidad”

Quedó firme la inconstitucionalidad del memorándum con Irán por la causa AMIA

En su denuncia, Nisman aseguró que “es la primera vez que un estado agredido implora a un estado agresor que firme un acuerdo por el cual les otorgará impunidad a los agresores”. Así, señaló el fiscal, comenzó un período de negociaciones secretas que se extendió hasta septiembre de 2012. Avanzadas las tratativas donde se gestó el encubrimiento y el plan de impunidad de los iraníes, Cristina Elisabet Kirchner oficializó las reuniones.

El 27 de septiembre de 2012, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la entonces Presidente anunció que la República Islámica de Irán había expresado su voluntad de negociar por el caso AMIA. En aquella oportunidad -y por primera vez- no invitó a las instituciones comunitarias judías a formar parte de su comitiva. Cristina Elisabet Kirchner les dijo a los familiares de las víctimas que no iba a tomar ninguna resolución respecto de la propuesta de Irán sin antes consultarlos.

Fue sólo una puesta en escena para hacer creer que las negociaciones se iniciarían entonces, cuando ya llevaban -al menos- un año y medio. El 27 de enero de 2013, se dio a conocer en Adis Abeba, Etiopía, la suscripción del Memorándum de Entendimiento con la República Islámica de Irán sobre los temas vinculados al ataque terrorista a la sede de la AMIA. El pacto de impunidad denunciado por el fiscal Alberto Nisman estaba sellado.

Por: Fabio Ferrer