Panza llena… Presidente contento: El chef de la Casa Rosada revela el plato favorito de Macri

El prestigioso cocinero Dante Liporace fue contratado para preparar el menú diario de empleados y funcionarios.

Dante Liporace es uno de los chefs argentinos más reconocidos en el mundo, y desde hace menos de un año es el cocinero oficial de la Casa Rosada. En una entrevista a María Laura Santillán en radio Nacional, Liporace contó qué plato fanatiza al presidente Mauricio Macri, dio detalles del menú que consumen entre 600 y 800 personas todos los días, y reveló en qué estado recibió la cocina cuando asumió su puesto.

Conocido por su restaurante Tarquino, que cerró en julio del año pasado, Liporace empezó a trabajar en la Casa Rosada en mayo de 2016. En la charla contó que cuando Macri come en casa de Gobierno, “el plato se lo cocino yo” y dijo que también prueba la comida que le sirve al Presidente, que prefiere “el bife con ensalada y las sopas frías bastante livianas”.

El reconocido chef reveló que si bien hay un menú de tres platos diario, el presidente puede elegir su comida, y su gusto por la sopa nació cuando “un día dijo que quería sopa fría liviana e inventamos una de tomate y manzana, y le encantó, se hizo fanático”. El cocinero además reveló la receta: “Un kilo de tomate, dos manzanas verdes grandes, 120 gramos de aceite de oliva, 30 gramos de vinagre de vino tinto, sal y nada más”.
Sobre los gustos del Presidente, Liporace además contó que “Macri no come medialunas, no suele desayunar, (pero) cada tanto come un croissant”.

 

Sobre el tipo de cocina que se realiza en la Casa Rosada, Liporace explicó que su nuevo trabajo “no tiene nada que ver con un restaurante de alta cocina, se cocina en cantidad”. En esa línea, contó que todos los días entre 600 y 800 personas comen el menú diario elaborado por unos 14 empleados que trabajan para él.

“Hay tres opciones por día. Por ejemplo, ayer había pollo con un milhojas de papa. Siempre hay una opción vegetariana (ayer había un milhojas de vegetales) y una ensalada, que no es de hojas verdes, es bastante elaborada, con palta, remolacha, huevo, parmesano”, detalló.

Sobre el costo del almuerzo en la Casa Rosada, Liporace dijo que “los altos funcionarios pagan 200 pesos por persona y los empleados pagan 50 pesos. Deberíamos aumentarlo un poquito pero me van a decir de todo. A veces tenemos más gente de la que debería haber porque es barato”.
Para el chef, “la gente está muy contenta porque está comiendo muy bien por 50 pesos. Antes salía 3 pesos, pero se comía arroz, fideos blancos, guisos. Salía 3 pesos y comían 100 personas por día. Hoy sale 50 y comen 600”.

Liporace además contó cómo recibió la cocina cuando asumió su puesto: “Estaba en pésimas condiciones cuando llegué. Totalmente sucia y con muchos bichos. Bastante equipada pero con todo sin funcionar. Un horror. Los tachos llenos de basura, sin bolsa, con bichos. No había quien dirigiera la cocina, no había profesionales. Primero hubo que limpiar, ponerla en orden y después cocinar. También había mucho olor y teníamos un problema con los extractores”.

Por último, el chef de la Casa Rosada reveló su experiencia cuando el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, almorzó en el lugar: “Cuando vino Obama, nos avisaron la noche anterior que comía en Casa Rosada. Me puse a investigar para ver qué le gustaba comer, y tuve que salir de mi casa a la una de la mañana para ponerme a cocinar. Cuando estábamos cocinando vino el chef de la Casa Blanca y me preguntó cómo era el menú. Tuve mucha suerte porque nos llevamos bien y no probó nada (para controlar). Cocinamos lo que queríamos cocinar. Había carne, pescados, ensaladas, fiambres. El plato principal era bife, y Obama pidió un arroz con mariscos. Hicimos un puré de cáscara de limón, le gustó y pidió más de ese”.

El ex dueño de Tarquino reveló la receta de ese plato que fascinó a Obama: “200 gramos de cáscara de limón sin la parte blanca. Hervís tres veces la cáscara de limón para que no quede tan ácida. La procesás, le agregás 30 gramos de agua de la cocción, 30 gramos de azúcar, un poco de jugo de limón, agua, lo procesás otra vez y le agregás manteca para emulsionar. Se come frío”.

Liporace además contó que el presidente norteamericano “antes de comer quiso probar el mate, y tomó mucho mate”.