El chavo del 8: la pobreza ficticia a la vida real de los personajes

Como una repetición de la pobreza imperante en la vecindad del Chavo, la mayoría de los protagonistas tuvieron grandes pesares económicos.

Doña Florinda

Florinda Meza reconoció que está en problemas económicos. De hecho, puso en venta la lujosa casa de Cancún que tenía junto a Roberto Gómez Bolaños. La propiedad de 1370 metros se puso a la venta a un valor mucho menor del de mercado.
Quico

Carlos Villagrán, que encarnó al entrañable Quico, subsiste gracias a los circos donde interpreta a un personaje parecido al de la vecindad del Chavo.
La Chilindrina

María Antonieta de las Nieves dijo en muchas oportunidades que necesitaba trabajar. Vive con lo justo y debe costear un tratamiento de salud muy caro al que se somete su esposo.
El Profesor Jirafales

Rubén Aguirre vivía en un departamento precario de Puerto Vallarta durante sus últimos años, antes de su muerte. Se mantenía con una pensión jubilatoria.
El Señor Barriga

Édgar Vivar se veía obligado a hacer doblajes hasta que un by pass perjudicó seriamente su salud.
Don Ramón

Los hijos de Ramón Valdés admitieron en televisión: “Mi padre enfrentó varios embargos, había ocasiones en las que llegábamos a vivir a un departamento y luego ya no, nosotros no entendíamos porque éramos muy chicos, pero después supimos que era porque no pagaba la renta. También trabajó de extra y ganaba lo que un extra, llegamos a no tener mucha comida y muebles, el personaje que interpretó como ‘Don Ramón’ en realidad fue así.
El Chavo

Roberto Gómez Bolaños fue la excepción a la regla. Se calcula que al momento de su muerte en noviembre de 2014, su fortuna ascendía a, por lo menos, 15 millones de dólares.