Comenzó el “CBU Alias” y ahora las cuentas bancarias pueden tener nombre

El sistema permite recibir transferencias informando sólo una palabra corta y recordable, en vez de dar la clave actual de 22 números.

Aunque no va a desaparecer, el viejo y tedioso CBU que identifica a cada cuenta bancaria empezó a despedirse de la vida cotidiana de los argentinos. Es porque desde hoy las cajas de ahorro y las cuentas corrientes ya pueden tener un nombre corto asociado, similar al de los usuarios de Twitter o las casillas de correo electrónico. Para recibir una transferencia, a partir de ahora, bastará con darle ese “alias” a la persona que va a enviar el dinero.

El Banco Central había reglamentado la herramienta en agosto y había dado plazo hasta hoy para que todos los bancos del país sumaran la función a sus plataformas de home banking y de banca móvil, disponible durante las 24 horas del día. También deberá estar, según lo dispuesto, en las nuevas “billeteras digitales” para Pagos Electrónicos Inmediatos (PEI) que funcionan como un “WhatsApp” de transferencias.

Clarín pudo confirmar que algunos grandes bancos -como el Nación, el ICBC y el Itaú- ya permiten desde ayer que sus clientes creen y usen los alias. Otras entidades, en cambio, confiaron que no llegarán a adecuar los sistemas esta semana y pedirán que el Central les conceda una prórroga para lanzarlo hacia el final del año.

¿Cómo usar el “CBU Alias”? Para empezar, los clientes de los bancos que ya lo habilitaron deben ingresar a la sección de “administración de cuentas de transferencias” de la plataforma de home banking o banca móvil. Allí podrán “bautizar” a cada una de sus cuentas con una palabra que puede mezclar letras y números.

“Carlosperez”, “marieldeboedo”, “robertocarpintero”, “eugenioriver86” o “aguantetodo” son ejemplos las palabras que podrán identificar desde hoy las cuentas. Así, con el nuevo sistema, para mandarle plata a alguien, bastará con pedirle ese alias, indicar el monto deseado y apretar el botón de “transferir”.

“El emisor de la transferencia o el generador del pago deberá ingresar el alias de la cuenta receptora para su realización, sin necesidad de indicar la Clave Bancaria Uniforme”, indicó el BCRA en la reglamentación.

Lo que se decidió, para evitar malentendidos, es que previo al movimiento de los fondos el sistema le muestre a quien paga un cuadro de confirmación con los principales datos del destinatario, como su nombre completo, el DNI, el CUIT o CUIL y el banco de destino. Con el sistema tradicional, algunos de esos datos deben tipearse.

Según lo dispuesto, ese alias “deberá ser único e irrepetible para todo el Sistema Financiero Nacional”. Podrá estar conformado por hasta 20 caracteres, entre letras y números. El CBU tradicional no desaparecerá, sino que quedará “por detrás”, sin más necesidad de usarlo en las transacciones cotidianas.

Pero a diferencia del CBU numérico, los alias pueden llevarse de una cuenta a otra, incluso si el cliente cambia de banco. En ese caso, sólo hay que hacer un trámite para desvincular el nombre de la cuenta vieja y unirlo a la nueva. La ventaja de esta “portabilidad” es que el cliente ahora puede pasarse a una entidad que le cobre menos comisiones sin pedirles a sus contactos que actualicen la información: cuando quieran enviarle plata, el alias automáticamente derivará el dinero a la nueva cuenta.

La idea del nuevo sistema es simplificar los pagos con el celular y darle un nuevo impulso a las transferencias entre cuentas bancarias. Como informó Clarín la semana pasada, en el país estas operaciones se duplicaron en los últimos dos años y ya se hace una cantidad récord mayor a 8.200 por hora.

Según datos difundidos este año por la empresa especializada VeriTran, en la Argentina el home banking ya tiene más de 6 millones de usuarios y la banca móvil unos 3 millones, el doble que en 2015.

Por: Martín Grosz